El SOSBA impulsa, junto a la Universidad Nacional del Delta, la Licenciatura en Agua, de cuatro años de duración, y la Tecnicatura Universitaria en Gestión del Agua, de dos años y medio. Ambas carreras son gratuitas, presenciales y abiertas a toda la comunidad. Gonzalo Meschengieser, Decano del Instituto de Gobernanza y Asuntos Globales de la UNDelta destacó el papel del Sindicato en una propuesta que articula la experiencia del sector sanitario con los desafíos ambientales, tecnológicos y productivos vinculados al agua.
El agua atraviesa la vida cotidiana, la producción, la industria y el ambiente. Su disponibilidad, calidad y distribución plantean desafíos que requieren conocimientos cada vez más específicos y, sobre todo, una mirada capaz de comprender el recurso en toda su complejidad. Formar profesionales para afrontar esos desafíos es el objetivo de las nuevas carreras que la Universidad Nacional del Delta incorpora a su oferta académica a partir de una articulación con el SOSBA.
La iniciativa tiene un valor que va más allá de la apertura de dos propuestas universitarias. Pone en diálogo la formación académica con la experiencia de quienes trabajan en el sector sanitario y parte de una convicción: el futuro del agua necesita profesionales capaces de integrar saberes, tecnologías y distintas perspectivas sobre su gestión.
En ese proceso, el SOSBA tuvo un papel central. Así lo explicó Gonzalo Meschengieser, decano del Instituto de Gobernanza y Asuntos Globales de la Universidad Nacional del Delta, quien destacó la decisión del Sindicato de impulsar una formación que no se limite a la operación de plantas potabilizadoras y de tratamiento, sino que contemple los múltiples usos del recurso y los desafíos que atraviesan su gestión.
“El SOSBA no impulsó una carrera en operación de planta de tratamiento o planta potabilizadora, sino que entendió perfectamente que hoy necesitamos profesionales que tengan una mirada que vaya mucho más allá de ello”, señaló Meschengieser.
La definición resume uno de los aspectos centrales de esta articulación: el aporte del SOSBA no se limita a promover oportunidades de formación para las y los trabajadores sanitaristas, sino que también busca compartir conocimientos, contribuir a las prácticas formativas y ampliar el acceso a una propuesta universitaria que convoca a toda la comunidad.

Ana Carriquiriborde
Secretaria de Capacitación y Becas SOSBA
Una articulación que amplía las oportunidades educativas
La propuesta académica comprende dos carreras: la Licenciatura en Agua, de cuatro años de duración, y la Tecnicatura Universitaria en Gestión del Agua, de dos años y medio. Ambas son gratuitas, presenciales y están abiertas a toda la comunidad.
La iniciativa expresa el compromiso del SOSBA con la educación pública y de calidad, y con la generación de oportunidades de formación que trasciendan el ámbito sindical. A través de esta articulación, el Sindicato contribuye a acercar la educación universitaria a quienes buscan desarrollarse profesionalmente en un campo estratégico para la sociedad.
Meschengieser destacó que el SOSBA fue uno de los impulsores de la iniciativa y valoró su decisión de promover una formación que contemple el agua desde una perspectiva amplia, incorporando conocimientos sobre calidad, nuevas tecnologías, derecho ambiental y usos industriales y productivos.
También subrayó la importancia de compartir la experiencia del sector sanitario y los conocimientos acumulados por sus trabajadores, para ponerlos en diálogo con la formación académica.
El agua, un desafío estratégico para el futuro
La relación entre la Universidad Nacional del Delta y el agua forma parte de la identidad de la institución. Según explicó Meschengieser, la Universidad nació con el objetivo de responder a necesidades de formación vinculadas a un territorio donde el recurso hídrico es central para la economía, la logística, la biodiversidad y las actividades productivas.
“Es prácticamente imposible disociar la Universidad Nacional del Delta de la gestión del agua”, afirmó.
El decano señaló que los distintos usos del recurso —el consumo humano, la producción agropecuaria, la industria y las actividades recreativas— generan tensiones que requieren nuevas herramientas de gestión, regulación y planificación.
“No tenemos dudas de que el agua es el elemento más vital del futuro de la humanidad”, sostuvo.
En este escenario, formar profesionales con una mirada integral resulta fundamental para abordar cuestiones como la disponibilidad y la calidad del recurso, la eficiencia de los sistemas de distribución, la reutilización y la ampliación del acceso al agua potable y al saneamiento.
La formación busca superar una mirada fragmentada y preparar profesionales capaces de comprender las dimensiones técnicas, ambientales, económicas y sociales que intervienen en la gestión del agua.

Gonzalo Meschengieser
Decano del Instituto de Gobernanza y Asuntos Globales
Dos nuevas carreras universitarias vinculadas al agua
En articulación con el SOSBA, la Universidad Nacional del Delta incorpora a su oferta académica dos propuestas de formación para el ciclo lectivo 2027.
Licenciatura
en Agua
• Duración: 4 años.
Tecnicatura Universitaria
en Gestión del Agua
• Duración: 2 años y medio.
Ambas carreras son gratuitas, presenciales y abiertas a toda la comunidad.
La formación está orientada a la gestión, operación, tratamiento, saneamiento y gobernanza del agua.
Inscripciones abiertas para el ciclo lectivo 2027. La propuesta contempla cursada en La Plata y en la Universidad Nacional del Delta.
Conocimientos y herramientas para un campo en transformación
Las carreras incorporarán herramientas técnicas vinculadas a la modelización hidráulica, la evaluación de la calidad del agua, la toma de muestras, la sectorización de redes de distribución y los sistemas de monitoreo. También contemplan tecnologías aplicadas a la captación, el tratamiento y la distribución, incluida la inteligencia artificial.
Meschengieser remarcó que los desafíos actuales requieren profesionales capaces de mejorar la eficiencia de los sistemas, reducir las pérdidas, impulsar la reutilización del agua y comprender las nuevas tecnologías que pueden contribuir a una gestión más sostenible.
La propuesta también aborda la relación entre el agua y la actividad productiva, desde los sistemas de riego hasta las tecnologías de purificación y los procesos industriales.
El objetivo es formar profesionales preparados para intervenir en diferentes ámbitos, integrar conocimientos y aportar soluciones a los desafíos presentes y futuros del recurso hídrico.
Educación pública para construir futuro
La gratuidad, la presencialidad y la apertura a toda la comunidad son pilares de esta propuesta. La iniciativa busca ampliar las posibilidades de acceso a la educación universitaria y formar profesionales para un área que tendrá una importancia creciente en los próximos años.
Consultado sobre qué les diría a quienes están pensando en inscribirse, Meschengieser fue contundente: “Yo, si tuviera hoy dieciocho, veinte años, estudiaría agua”.
El decano vinculó su respuesta con las perspectivas de inserción laboral y con la necesidad de contar con profesionales capaces de administrar un recurso cuya disponibilidad y calidad enfrentan desafíos cada vez mayores.
Con esta articulación, el SOSBA reafirma su compromiso con la educación pública y de calidad, impulsa nuevas oportunidades para las y los trabajadores sanitaristas y contribuye a que más integrantes de la comunidad puedan acceder a una formación universitaria vinculada al agua. Una iniciativa que pone en valor el conocimiento del sector sanitario y lo proyecta hacia un desafío colectivo: formar profesionales capaces de gestionar y cuidar el agua para las generaciones presentes y futuras.


